Conservando el alma bella en esta cuarentena

Una de las películas más conmovedoras ha sido la película italiana la Vida es Bella. La trama se desarrolla en un campo de concentración en las peores circunstancias, donde un padre se conduce haciendo vivir día a día la vida de su hijo como un juego, de modo tal que la miseria de esas circunstancias no lo dañen, sino que le brinden el mejor mundo posible al presentarle cada día un mundo diferente. Sin duda quería conservar su vida y la de su hijo, pero no de cualquier manera, Guido entendía que cómo la viviera su hijo con él no daba lo mismo. Josué adulto al final de la película, entiende que esa fue su historia, el regalo que su padre tenía para él.

Esta semana más de 90% de los chilenos, está en cuarentena porque la pandemia del COVID está golpeando al país, más allá de como evaluemos las medidas políticas, las personas no se han cuidado, o porque no quieren o porque no pueden. Las consecuencias de aquello, está golpeando a más de 7000 familias cada día con el diagnóstico de la enfermedad en un padre, una madre, una hija, un hijo, en fin, en alguno de los suyos . ¿Qué sentidos y significados le estamos dando a esto? ¿Qué conversaciones estamos realizando en nuestro hogar cada día? ¿Cómo viviremos esta cuarentena en el seno de nuestra familia?

Nosotros entendemos que nuestra existencia se realiza en las redes recursivas de sentires íntimos, haceres y emociones constituyendo los mundos que vivimos, y cómo vivimos lo que vivimos va transformando nuestra dinámica psíquica, dinámica que se oculta tras la palabra alma.  Desde ahí, podemos vivir un deslizarnos desde el alma en la rabia, el dolor o el enojo, la amargura, la ansiedad o en la esperanza, la dulzura, la templanza, etcétera…emociones que emergerán desde el trasfondo íntimo desde donde se configurará todo nuestro hacer en lo cotidiano. ¿Cuántas veces como papá o mamá te has encontrado respondiendo a un hijo, de una forma que luego te has arrepentido? ¿Cuántas veces te has encontrado sintiéndote molesto o molesta, o sintiendo que has perdido la paciencia? ¿Con qué frecuencia te encuentras jugando o conversando con tus hijos sin la excusa de la edad que estos tengan?

Nuestros hijos, nuestras parejas, nuestros vecinos, compañeros, vivirán con nosotros las dinámicas relacionales que surjan desde nuestros sentires íntimos, es desde esta conciencia la invitación a encontrarnos en el aprecio a este presente como una posibilidad de conservar nuestra vida y con ello el tesoro de la convivencia juntos en el placer del juego, la sonrisa y/o la caricia. Siempre podemos escoger como vivir lo que vivimos. En este momento estamos tejiendo el ámbito experiencial que constituirá el paraíso o el infierno de nuestros hijos en el futuro, aquello que llamamos su carácter, es un resultar de estas distintas experiencias en la convivencia.

Quizás en un inicio puede parecernos no espontáneo, el encontrarnos intencionando juegos o conversaciones si desde lo más profundo no estamos en armonía íntima, tenemos miedo o rabia, pero podemos movernos en el ánimo íntimo del dejarnos aparecer, conscientes de las circunstancias que vivimos y en el deseo de las consecuencias que el amar trae en el espacio humano. Mi padre murió hace algunos años, sin embargo aún recuerdo cuando era niña y él jugaba en la mesa con los dedos o hacía bolitas con las migas del pan, las que luego nos lanzaba cuando menos lo esperábamos.

Los seres humanos, señala  Sebastián Gaggero “el gran poder con el que contamos es el regalo de la vida y es nuestra responsabilidad definir el rumbo que siga en nuestro convivir” (Davila & Maturana, 2019, pág. 11). Esta reflexión nos invita a darnos cuentas que tenemos esa llave poderosa que es la existencia misma, y que lo que hagamos con ella es en última instancia nuestra elección, quizás no podamos cambiar las circunstancias, tampoco solucionar las problemáticas que tengamos que vivimos como carencias y necesidades, pero si tenemos la posibilidad cierta de hacer que esas circunstancias sean vividas en el amar y el cuidado que este trae, entendiendo que es el trasfondo que opera como buena tierra no solo para el presente sino también para el mañana, es esa dinámica psíquica que puede conservar nuestra alma bella, ¿Qué regalo de vida daremos a nuestros hijos e hijas o a quienes comparten con nosotros? …la respuesta a esa pregunta cada uno de nosotros la está respondiendo hoy en su vivir cotidiano.

Carolina Carvacho

Referencias bibliográficas

Dávila X. Y. (2011) Liberating conversations. Constructivist Foundations 6(3): 381–387. Recuperado de http://constructivist.info/6/3/381 o http://comunidad.matriztica.org/?p=160

Davila, X., & Maturana, H. (2019). Historia de nuestro vivir cotidiano. Santiago de Chile: Planeta Chile S.A.