“GIRANDO LA MIRADA A UN MUNDO DIVERSO”

El día 2 de abril se hace un llamado a girar la mirada y hacer conscientes que conviven con nosotros niñas/niños, jóvenes y adultos que manifiestan un trastorno llamado: “Trastorno del espectro autista”, (TEA).  El sentido de estas palabras va en reconocer a mamás, papás, cuidadores/as, hermanos/as, profesores/as, que conviven con ellos/as y pasan a ser  las personas más importantes para el mundo que habita un niño, niña, o adulto diagnosticado con TEA.

No hay dos personas con TEA iguales, como tampoco hay dos personas iguales en el planeta, todos y todas somos individuos únicos e irrepetibles. Lo diferente en ellos/as solo se manifiesta en el comportamiento y a nivel de competencias cognitivas, y su avance y el logro de su autonomía va a depender de su propio desarrollo personal y cuan apoyados sean por su entorno. Sin embargo no todo se traduce en dificultades o problemas ya que son personas a las que se les asocian también una serie de capacidades relacionales que los hace especiales, confiables y amorosos. Podemos distinguir en su modo de relacionarse, una gran curiosidad por temas específicos que van de la mano con los intereses del momento.

Son personas súper sinceras, y honestas, con un gran respeto a las reglas establecidas y se adaptan muy bien a las rutinas. Gran meticulosidad y mucha atención a los detalles, son personas que tiene una gran capacidad para escuchar sin prejuicios y explican lo que saben muy bien. El girar la mirada para hacer consciente a este grupos de personas, es también para que hagamos consciencia de que el mundo es diverso, y ante esa diversidad cuando somos personas con consciencia de sí, el dejar aparecer lo diverso surge espontáneo, sin prejuicios, sin expectativas, en el hacer del amar.

Ximena Dávila-Yáñez

Co-fundadora de Matríztica